domingo, 3 de octubre de 2010

No es escopeta,
no es un puño contra otro,
no es horas infinitas de angustia,
no es un llanto sucesivo.

No es buscar,
no es esforzarse,
no es vigilar, tener cuidado,
no es forzar.

No es una competición de paciencia,
una lucha interna,
un "yo lo hago mejor"
ni una maratón eterna.

Pero, ante todo,
no es cosa de uno solo.

Y Quijote embistió contra esos gigantes que le retaban,
pero jamás supo escuchar a su leal consejero...

y jamás logró derribar a los molinos.

"Open the eyes, to this sad world"

Gritaré a los cuatro vientos,
mientras las palabras no salen de mi boca,
para que nadie sepa,
para que nadie oiga...
pero para que nadie pueda olvidar...

That I love you so much

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