jueves, 15 de noviembre de 2012

Sobre gustos...

Sus labios perfilados se contraen para dejar escapar un silbido corto mientras se lleva la mano a la entrepierna, haciendo un gesto obsceno.
 La mujer se queda petrificada, la mira de arriba abajo y sigue andando, alejándose del parque. 
 
Ivonne se ríe estrepitosamente, y vuelve a colocarse en posición, esperando a su próxima presa. Sus hormonas le cambiaron los pectorales musculosos por pechos sedosos, la enfermedad le hizo eunuco, y la sociedad lo ayudó con capas de maquillaje. 

Y pese a ser tan femenina, Iván aún disfruta los momentos en los que sonroja a una mujer, aunque sea de pura vergüenza, ante su comportamiento destructivo.

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